Oscar Amaya habló luego de la victoria ante el Deportivo Guaymallén en la Copa Argentina. Reconoció que el equipo, de local, le debía un triunfo al público.

Gimnasia venció al Cacique en la primera ronda de la Copa Argentina y luego del encuentro la figura del mismo, Oscar Amaya, dejó sus sensaciones y no ocultó su alegría post triunfo.

“Estamos muy contentos. Más que nada porque se ganó y es lo que salimos a buscar. Más después del domingo, que habíamos hecho un buen partido pero no lo supimos ganar. Por supuesto  ganar de local es muy importante y es una deuda que teníamos con nosotros mismos y con la gente”, contó el Negro Amaya.

“Esto nos alivia un poco para trabajar en la semana, pero no tenemos que relajarnos. Hay que pensar en el partido del domingo que va a ser muy duro”, comentó el 10, en base al próximo partido, que será ante Huracán de San Rafael el domingo desde las 18:30 en el sur mendocino.

Por último, Amaya aclaró que si bien salió rengueando, no fue nada grave: “Fue un golpe más del partido. Fue en el gemelo, así que pedí el cambio para no cargarlo demasiado”, cerró.